Cómo funciona un préstamo para estudios

Un préstamo para estudios financia la matrícula y, en algunos casos, otros gastos de un grado universitario o un máster. Su diferencia principal frente a un préstamo personal es que suele adaptarse al ritmo de los estudios: el dinero se puede pedir por cursos y muchas veces existe un periodo de carencia, durante el cual pagas solo intereses o una cuota reducida hasta que terminas y empiezas a trabajar.

Los préstamos de este tipo ligados a convenios con universidades o escuelas de negocios solo se pueden usar en los centros adheridos, así que comprueba primero que el tuyo está incluido.

¿A quién le encaja?

Qué revisar antes de firmar

Consulta las condiciones que publica la entidad y pregunta por estos puntos:

Haz números con un sueldo de entrada realista para tu sector: la cuota tras la carencia no debería superar un tercio de lo que esperas ganar al principio. Recuerda también que, si tienes un avalista, la deuda le afecta igual que a ti si no puedes pagar.

Antes de pedir un préstamo, mira las becas

Solicita primero las becas del Ministerio y las ayudas de tu comunidad autónoma y de la propia universidad, y pregunta si el centro permite pagar la matrícula a plazos sin intereses. El préstamo tiene más sentido para cubrir la parte que quede pendiente. Puedes comparar otras opciones en préstamos de estudios.