En una hipoteca variable el TIN cambia cada revisión (normalmente cada 6 o 12 meses) según el valor del Euríbor más un diferencial fijo que marca el banco (ejemplo: Euríbor + 0,89 %). Cuando el Euríbor baja, tu cuota baja; cuando sube, sube. Es más barata al principio, pero más arriesgada.