La subrogación es trasladar tu hipoteca actual a otro banco que te ofrece mejores condiciones (menor TIN o TAE). El nuevo banco paga al antiguo y tú solo firmas una nueva escritura. La normativa hipotecaria limita las comisiones de subrogación (máximo 0,15 % en los primeros años y 0 % después). Es una forma barata de mejorar tu hipoteca sin empezar de cero.