Qué se considera crédito al consumo
Es cualquier préstamo o financiación que una persona contrata para fines personales, no profesionales. Incluye los préstamos personales, la financiación en tienda, las tarjetas de crédito y las líneas de crédito. En España se rige por la Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo, que traslada la normativa europea y fija obligaciones para la entidad y derechos para ti.
Tus derechos principales
- Información previa: antes de firmar, la entidad debe darte la Información Normalizada Europea, con la TAE, el coste total y todas las condiciones
- Desistimiento: dispones de 14 días naturales para desistir del contrato sin dar explicaciones, devolviendo el capital y los intereses de esos días
- Amortización anticipada: puedes devolver el préstamo antes de tiempo, total o parcialmente; la compensación que puede cobrarte la entidad está limitada por ley
- Evaluación de solvencia: la entidad debe valorar tu capacidad de pago antes de concederte el crédito
Si la financiación está vinculada a una compra concreta y el producto o servicio no se entrega, la ley también prevé protección frente al prestamista en determinados casos.
Cómo elegir bien
Compara la TAE y el importe total adeudado de cada opción, incluida la financiación que te ofrezca el comercio. Revisa las comisiones y si te obligan a contratar seguros o tarjetas. Lee la Información Normalizada Europea con calma: es el documento que te permite comparar ofertas de forma homogénea.
Como referencia, procura que tus cuotas de deuda en conjunto no superen aproximadamente un tercio de tus ingresos netos.
Ojo con la financiación fácil
Pagar a plazos se ha vuelto tan sencillo que es fácil acumular varias cuotas pequeñas que, sumadas, pesan mucho. Antes de aceptar una nueva, haz la cuenta completa. Si necesitas un importe mayor sin destino concreto, compara con un préstamo personal o vuelve a la categoría Personales.