La hipoteca fija es aquella en la que el tipo de interés (TIN) se mantiene constante desde el primer día hasta el último. La cuota mensual no varía nunca, independientemente de lo que haga el Euríbor. Es la opción más segura para quien quiere dormir tranquilo, aunque suele tener un TIN algo más alto que la variable al principio. En España, la gran mayoría de hipotecas nuevas son fijas o mixtas porque los clientes prefieren previsibilidad.