La hipoteca inversa es un préstamo especial para mayores de 65 años (o dependientes) en el que el banco te paga una renta mensual o un capital a cambio de que la vivienda sea su garantía. Tú sigues viviendo en tu casa de por vida y solo cuando fallezcas el banco recupera el dinero vendiéndola. Es una forma de monetizar la vivienda sin perderla mientras vives.