La cláusula suelo es una condición que pone un límite mínimo al TIN aunque el Euríbor baje mucho (por ejemplo, “nunca menos del 2 %”). Fue muy habitual en el pasado y miles de sentencias del Tribunal Supremo la declararon nula por falta de transparencia. Hoy casi todas las hipotecas nuevas no la incluyen, pero si tienes una antigua todavía puede estar activa. Merece la pena revisarla con un abogado o con la asociación de consumidores.