Cómo funciona una hipoteca fija
En una hipoteca a tipo fijo el interés se pacta al firmar y no cambia durante toda la vida del préstamo. Eso significa que la cuota mensual es la misma desde el primer mes hasta el último, pase lo que pase con el Euríbor. La Hipoteca Fija de BBVA es un producto de este tipo, pensado tanto para vivienda habitual como para segunda residencia.
Para quién suele encajar
El tipo fijo lo eligen sobre todo quienes valoran la previsibilidad: familias con un presupuesto ajustado, personas que no quieren preocuparse por la evolución de los tipos o quienes firman a plazos largos. A cambio, si los tipos bajan con fuerza en el futuro, no te beneficiarás de esa bajada salvo que negocies una novación o cambies de banco.
Qué revisar antes de firmar
- TAE con y sin bonificaciones: muchas hipotecas rebajan el tipo si contratas nómina, seguros u otros productos; calcula si el ahorro compensa lo que pagas por ellos
- Porcentaje financiado: las entidades suelen financiar solo una parte del valor de la vivienda, así que necesitarás ahorros para la entrada y los gastos
- Comisión por amortización anticipada: en las hipotecas fijas la ley permite una compensación mayor que en las variables
- Gastos de compra: impuestos como el ITP o el IVA y el AJD, notaría y registro
- Cuota asumible: que no supere aproximadamente un tercio de tus ingresos netos
La tarjeta de esta página resume las condiciones que publica la entidad, pero la oferta definitiva depende de tu perfil. Antes de firmar, el banco debe entregarte la FEIN, donde verás el coste real de tu hipoteca concreta, y tienes un plazo para revisarla con calma.
Compara antes de decidir
Usa nuestro simulador de hipotecas para ver cuánto pagarías con distintos plazos y comparar un tipo fijo con uno variable o mixto. Pide también oferta a otras entidades del comparador de hipotecas para vivienda: pequeñas diferencias de TAE suponen miles de euros a lo largo de 25 o 30 años.