Cómo funciona un préstamo para viajes
Un préstamo para viajes es un préstamo personal al consumo pensado para pagar un viaje: vuelos, alojamiento, un crucero, una luna de miel o una escapada más larga de lo habitual. Recibes el importe, pagas el viaje y lo devuelves en cuotas mensuales fijas. Funciona igual que cualquier préstamo personal; lo que cambia es la finalidad que declaras al solicitarlo.
Piénsalo dos veces antes de financiar unas vacaciones
Un viaje se disfruta en unos días, pero el préstamo puede durar años. Antes de pedirlo, hazte estas preguntas:
- ¿Podría ahorrar la cantidad en unos meses y viajar algo más tarde?
- ¿Seguiré pagando el viaje cuando ya esté planeando el siguiente?
- ¿Cuánto me cuesta en total, intereses incluidos, frente al precio del viaje?
- ¿La cuota me deja margen para imprevistos?
Si decides financiarlo, pide solo lo que necesitas y elige el plazo más corto que puedas asumir con comodidad. Una cuota más alta durante menos tiempo suele salir bastante más barata que estirar la deuda.
Qué revisar en las condiciones
Consulta las condiciones que publica la entidad y compara siempre:
- La TAE, que incluye intereses y comisiones
- El importe total que vas a devolver
- El importe mínimo: si es mayor que lo que necesitas, acabarás pidiendo de más
- Las comisiones de apertura o por amortización anticipada
- Los seguros o productos vinculados que te ofrezcan
Como norma general, todas tus cuotas de deuda juntas no deberían superar un tercio de tus ingresos netos.
Otras opciones
Para importes pequeños, algunas agencias y aerolíneas ofrecen pago aplazado; compáralo con un préstamo mirando la TAE, no solo la cuota. Puedes ver otras ofertas en préstamos para viajes y, si aún estás eligiendo destino, inspirarte en nuestras guías de viaje.